martes, 25 de septiembre de 2012

A lo largo de todo este tiempo, me he dado cuenta de muchas cosas, y hoy me apetece hablar de una de ellas.

Soy de los que aún se resigna a terminar siendo un adulto tan ocupado que se termina olvidando de vivir y ser feliz. Pero tanto jugar a fútbol, tanto practicar ese maravilloso deporte, me ha ayudado a comprender algo muy importante. El mero hecho de que continuamente juegue a fútbol y me esfuerze cada día, hace que me rejuvenezca, sonará raro, si, pero es la verdad.

¿Acaso no llorábamos de pequeños cuando algo no nos salía bien o como queríamos que saliese? Yo si lo hacía. Pues exactamente lo mismo, creo que esa actitud, la actitud de superarse continuamente, es la que desembarca a grandes puertos. Luchar por tus sueños cada día con toda tu alma es lo que hace que no sea un ser amargado, lo que hace que siempre sonría ante las adversidades.

Quizás es una reflexión un tanto extraña y profunda, al menos para un chico de dieciséis años, pero no soy el único que digo que he crecido muy rápido para ser solo un adolescente de tan temprana edad. Por eso, suena bipolar, pero creo que crezco y vuelvo a ser un niño a la vez, creo que es el fútbol y la madurez la que hacen de mi un chico con equilibrio, y lo que hace que tenga unas ganas por vivir, por vivir y ser feliz, que considero únicas en ocasiones.

 
Porque los ganadores no son sólo los que ganan siempre.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Worries.

Bueno, empieza todo. Poco a poco vuelve la rutina de siempre que da un poco el punto y..¿seguido? (Eso espero) A un verano inolvidable, increíble, sin duda, el mejor verano de toda mi vida. Pero ahora, cuando empieza todo, no quiero recordar cómo era todo antes de todo esto, no quiero recordar los altibajos ni las cosas malas, solo quiero que todo siga igual de bien. Que a pesar de todo el estrés, exámenes, entrenamientos, clases, ensayos, y todo eso, sigamos bien, o mejor, mejor que nunca.