Si, adiós. Adiós a ti, 2014. Eres y serás un año que no olvidaré jamás. ¿Por qué? Muy simple: Natasha regresó. Y no digo lo típico de "regreso por su amor" o "regreso para quedarse", porque no es así. En el fondo, sé que tu hogar puede que no esté en Venezuela, pero tampoco lo está aquí. Tú, a diferencia de mi, eres un alma libre, una chica que, con o sin rumbo, no tiene sus raíces aquí, ni en ningún lado. No tienes por qué tenerlas. Yo, sin embargo, a pesar de que seguramente mi trabajo no será estar precisamente en tierra, siempre he sentido que mi sitio está donde estoy: aquí. De alguna manera siempre he estado ligado y he pertenecido a esta pequeña isla y cada vez que estoy lejos de ella, quiero regresar.
Pero sea como sea y dure lo que dure el hecho de que estemos juntos en el mismo sitio, estás aquí a mi lado, y me encanta. Ahora toca estudiar y centrarte (nos) en eso. Al fin y al cabo, ese es el objetivo por el que estás aquí. Te deseo una feliz Navidad, disfruta te tus fiestas favoritas, aunque sé que dirás "si, con todo lo que tengo que hacer, con este estrés, con todos los exámenes,...", disfruta de tu fiesta favorita en la medida de lo posible, Natasha. Te aseguro que aunque no es la más "pastelosa", si que será la felicitación más sincera y dulce que te podrán dar estas Navidades:
Desde el fondo de mi alma: Te deseo con mucho amor unas Felices Navidades y un Próspero año nuevo, Carolina <3 nbsp="" p="">3>
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