que llegue un día en el que no hayan prisas, ni llamadas de teléfonos, ni nada por el estilo, el día en que tu seas la que me diga, tengo que irme. El día en que pueda mirarte a los ojos y perderme en ellos, en el que tu conciencia te diga que no tienes nada que hacer excepto disfrutar de la vida, se que es difícil para ti porque tienes que hacer muchas cosas, pero inténtalo, yo te estoy haciendo caso, en más cosas de las que crees, solo necesito estar más contigo, necesito que esto sean unas navidades prolongadas, por el simple hecho de que en navidad, el extrés que hoy tenemos era felicidad, magia, alegría, amor, al menos para mi. Llegará el día en el que te abrazaré fuerte y luego, te miraré a los ojos, te acariciaré el pelo, te levantaré la cara hacia la mia y entonces, .
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