Y por fin llega el día en que a uno le dan su premio. El día en que, por fin, valoran tu esfuerzo, tu entrega, tu garra, y cada una de las gotas de sudor que entregas para conseguir algo tan complicado, por querer cumplir un sueño.
Hay que hacer una de esas valoraciones que me hago tan a menudo a mi mismo. ¿Qué ha cambiado? Supongo que ya no soy aquel de hace unos años, aquel chico más regordito y más torpe, aquel por el que nadie hubiese dado un duro. Ahora soy otro. He cambiado mi físico. Ya no soy tan torpe, no soy tan "grueso" y tengo algo que antes no tenía: pundonor. Ahora soy capaz de darlo todo por aquello que quiero y me entrego si es necesario. Pasé de ser el hazmereir a ser un chico con una mentalidad ganadora.
Cambié la torpeza por agilidad y la lentitud por una velocidad que según muchos "me define". Y todo eso lo he hecho para conseguir ser futbolista, para ser alguien en este maravilloso deporte. Y mañana empezará todo, mañana, yo, un chico de apenas 16 años, intentará aprovechar la oportunidad que ganó en los campos de fútbol frente a personas mucho mayores que él, y quizás más fuertes. Pero hoy no. Hoy no hay temor, no hay miedo por el rival, lo único que hay es un puño apretado lleno de ganas de demostrar lo que vales, de sacar de dentro lo mejor de ti, y eso, eso es lo único que hace que uno consiga lo que se propone, darlo todo en cada momento.
Para muchos todo esto será una simple tontería, puede que para ti también, algo que solo un pesado como yo escribiría, pero aprendí que cuando se luchan por las cosas que quieres, se pueden conseguir si lo hacemos de verdad, y aunque no es para nada seguro que consiga cumplir mi sueño, porque es muy complicado, lucharé al máximo para lograrlo y daré lo mejor de mi para ello.
viernes, 26 de octubre de 2012
sábado, 20 de octubre de 2012
Perrito faldero.
Es verdad eso de que extrañamos mucho más las cosas y nos damos cuenta de lo que realmente valen cuando ya es tarde, cuando están lejos de nosotros. Es curioso, pero es así. Es otra de las contradicciones del ser humano, la misma que el bipolarismo del crecimiento, cuando somos pequeños queremos ser grandes, y cuando somos grandes, pequeños.
Creo que sería triste, triste que algún día ya sea tarde. Tarde para valorar a las personas que se encuentran a nuestro alrededor, y decirles cuánto nos importan. Que un día, brille el sol por la mañana, y sea tan dorado que me quede ciego, y que, sin embargo, ya sea tarde. Que lo único que te acompañen sean recuerdos. Sería triste que ese día ya fuese tarde para nosotros.
Pero hoy no. Hoy no quiero decirte nada, darte prisa. Solo quiero que hagas lo que quieras, que lleves esto a tu manera, o que no lo lleves. He estado "presionándote" todo este tiempo, he sido un auténtico pesado, pero ya basta. No pretendo seguir haciéndolo, ni molestarte con eso más. Sé de sobra que tienes muchas cargas arriba y no tengo la más mínima intención de ser otra más.
Eres tú las que has decidido, decides y decidirás como irán las cosas, hacia qué lado se inclina la balanza de sentimientos y emociones que pronto hará un año que empezó a llenarse. Yo estaré aquí en todo momento, pero sin presionarte, sin ningún tipo de condición, solo con lo que soy.
He pensado en todo esto, y no me gustaría que en un futuro, en tu futuro, yo haya sido "el pesado", el que siempre te estuvo presionando para comenzar algo que no ha comenzado. Esta vez tendrás que luchar por lo que quieres, si lo quieres, porque yo no voy a rescatar la "situación" una vez más. Estaré aquí cuando me necesites.
Creo que sería triste, triste que algún día ya sea tarde. Tarde para valorar a las personas que se encuentran a nuestro alrededor, y decirles cuánto nos importan. Que un día, brille el sol por la mañana, y sea tan dorado que me quede ciego, y que, sin embargo, ya sea tarde. Que lo único que te acompañen sean recuerdos. Sería triste que ese día ya fuese tarde para nosotros.
Pero hoy no. Hoy no quiero decirte nada, darte prisa. Solo quiero que hagas lo que quieras, que lleves esto a tu manera, o que no lo lleves. He estado "presionándote" todo este tiempo, he sido un auténtico pesado, pero ya basta. No pretendo seguir haciéndolo, ni molestarte con eso más. Sé de sobra que tienes muchas cargas arriba y no tengo la más mínima intención de ser otra más.
Eres tú las que has decidido, decides y decidirás como irán las cosas, hacia qué lado se inclina la balanza de sentimientos y emociones que pronto hará un año que empezó a llenarse. Yo estaré aquí en todo momento, pero sin presionarte, sin ningún tipo de condición, solo con lo que soy.
He pensado en todo esto, y no me gustaría que en un futuro, en tu futuro, yo haya sido "el pesado", el que siempre te estuvo presionando para comenzar algo que no ha comenzado. Esta vez tendrás que luchar por lo que quieres, si lo quieres, porque yo no voy a rescatar la "situación" una vez más. Estaré aquí cuando me necesites.
martes, 9 de octubre de 2012
Desahogarse.
Últimamente las cosas no van como me gustaría que fuesen aquí, y con aquí me refiero en mi casa. Si, en este pequeño espacio en el que he vivido desde que nací. Nunca he sido lo que se dice un hijo perfecto, ni siquiera es mi intención serlo, de hecho, siempre me he sentido un poco como lo que se suele llamar "la oveja negra" de la famila, como una pieza de un puzzle que no termina de encajar.
No me gusta vivir en un clima de discusiones, no quiero. No quiero llegar de cualquier sitio, a la hora que sea, y que aquí, que precisamente ustedes, unas de las pocas personas que me conocen bien, me pongan el listón tan alto. Que literalmente me pongan "la pistola en la cabeza". Sé que yo me he buscado todo ese ajetreo, todo ese "estás siempre fuera de casa" típico que me dicen, sé que todo eso es mi responsabilidad y que no tengo derecho a quejarme por eso. Pero simplemente, lo único que quiero es que sean un poco más comprensivos conmigo, que entiendan que después de estudiar, ir a la banda, a fútbol, a catequesis, correr, tocar, estudiar y aguantar y aguantar... También soy humano y no siempre puedo estar de muy buen humor.
Creo que lo que más me fastidia de todo este tema es que sean ustedes los que me hagan eso, que precisamente sean ustedes. Es quizás ese hecho lo que más me enfada, y lo que me hace pensar cosas que no debería. Siento no ser como a ustedes les gustaría, ustedes me enseñaron a ser como soy y eso es lo que he hecho. Siempre he estado orgulloso de ustedes, de mi familia. No me gustaría despertarme de este sueño y tener otros padres y otro hermano. Los que tengo no son perfectos, yo no lo soy, pero es que tampoco quiero que lo sean, son geniales tal y como son.
En definitiva, solo les pido un poco de comprensión, al igual que yo la he tenido con ustedes, nunca leerán esto, pero es mi petición. Necesito un lugar lleno de paz y tranquilidad en mi vida para poder descansar el cerebro de tanta lucha y tanto estrés, y ese lugar siempre ha sido éste, mi casa, y así quiero que sea. Un lugar en el que pueda gritar por dentro para desahogarme y quitarme de encima todas las pequeñas cosas que día a día nos llenan de estrés y nos hacen comportarnos como personas egocéntricas.
No me gusta vivir en un clima de discusiones, no quiero. No quiero llegar de cualquier sitio, a la hora que sea, y que aquí, que precisamente ustedes, unas de las pocas personas que me conocen bien, me pongan el listón tan alto. Que literalmente me pongan "la pistola en la cabeza". Sé que yo me he buscado todo ese ajetreo, todo ese "estás siempre fuera de casa" típico que me dicen, sé que todo eso es mi responsabilidad y que no tengo derecho a quejarme por eso. Pero simplemente, lo único que quiero es que sean un poco más comprensivos conmigo, que entiendan que después de estudiar, ir a la banda, a fútbol, a catequesis, correr, tocar, estudiar y aguantar y aguantar... También soy humano y no siempre puedo estar de muy buen humor.
Creo que lo que más me fastidia de todo este tema es que sean ustedes los que me hagan eso, que precisamente sean ustedes. Es quizás ese hecho lo que más me enfada, y lo que me hace pensar cosas que no debería. Siento no ser como a ustedes les gustaría, ustedes me enseñaron a ser como soy y eso es lo que he hecho. Siempre he estado orgulloso de ustedes, de mi familia. No me gustaría despertarme de este sueño y tener otros padres y otro hermano. Los que tengo no son perfectos, yo no lo soy, pero es que tampoco quiero que lo sean, son geniales tal y como son.
En definitiva, solo les pido un poco de comprensión, al igual que yo la he tenido con ustedes, nunca leerán esto, pero es mi petición. Necesito un lugar lleno de paz y tranquilidad en mi vida para poder descansar el cerebro de tanta lucha y tanto estrés, y ese lugar siempre ha sido éste, mi casa, y así quiero que sea. Un lugar en el que pueda gritar por dentro para desahogarme y quitarme de encima todas las pequeñas cosas que día a día nos llenan de estrés y nos hacen comportarnos como personas egocéntricas.
Lo importante es que a pesar de todas las discusiones, malos entendidos y estrés que cada uno de nosotros acumule, sigamos unidos siempre, como la gran familia que siempre hemos sido.
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