No me gusta vivir en un clima de discusiones, no quiero. No quiero llegar de cualquier sitio, a la hora que sea, y que aquí, que precisamente ustedes, unas de las pocas personas que me conocen bien, me pongan el listón tan alto. Que literalmente me pongan "la pistola en la cabeza". Sé que yo me he buscado todo ese ajetreo, todo ese "estás siempre fuera de casa" típico que me dicen, sé que todo eso es mi responsabilidad y que no tengo derecho a quejarme por eso. Pero simplemente, lo único que quiero es que sean un poco más comprensivos conmigo, que entiendan que después de estudiar, ir a la banda, a fútbol, a catequesis, correr, tocar, estudiar y aguantar y aguantar... También soy humano y no siempre puedo estar de muy buen humor.
Creo que lo que más me fastidia de todo este tema es que sean ustedes los que me hagan eso, que precisamente sean ustedes. Es quizás ese hecho lo que más me enfada, y lo que me hace pensar cosas que no debería. Siento no ser como a ustedes les gustaría, ustedes me enseñaron a ser como soy y eso es lo que he hecho. Siempre he estado orgulloso de ustedes, de mi familia. No me gustaría despertarme de este sueño y tener otros padres y otro hermano. Los que tengo no son perfectos, yo no lo soy, pero es que tampoco quiero que lo sean, son geniales tal y como son.
En definitiva, solo les pido un poco de comprensión, al igual que yo la he tenido con ustedes, nunca leerán esto, pero es mi petición. Necesito un lugar lleno de paz y tranquilidad en mi vida para poder descansar el cerebro de tanta lucha y tanto estrés, y ese lugar siempre ha sido éste, mi casa, y así quiero que sea. Un lugar en el que pueda gritar por dentro para desahogarme y quitarme de encima todas las pequeñas cosas que día a día nos llenan de estrés y nos hacen comportarnos como personas egocéntricas.
Lo importante es que a pesar de todas las discusiones, malos entendidos y estrés que cada uno de nosotros acumule, sigamos unidos siempre, como la gran familia que siempre hemos sido.

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