martes, 15 de enero de 2013

En forma.

 


             Después de tanto trabajar, después de tanto recuperarse, después de tanto esperar, después de tanta envidia al ver a los chavales jugar, estoy aquí de nuevo. Y no quiero que esta maldición siga así conmigo. No. No hay maldición. No quiero pensar que la hay. Solo quiero pensar que esta tarde volveré a correr a tope, volveré a estar al 100 %, y no pasará nada. Llegaré a casa cansado. Pero no lesionado.

            Una vez el mejor padre del mundo entero me dijo que soy como una especie de gladiador. Al principio, nunca supe porqué. Sólo me reí, sólo supe pensar en un gladiador con espada y escudo. Pero no me di cuenta de lo que me quiso decir.Creo que ya lo sé. Creo que se trata de que intento no darme por vencido nunca, de que siempre lucho. Siempre me intento superar, desde una carrera, hasta las cosas más complicadas que existen, siempre lucho.

            No era así de rápido. No era así de resistente. Pero poco a poco, con el trabajo diario, con la voluntad de la ilusión de un sueño que, si, es complicado. Es muy difícil. Pero sigo. Con todo eso, he logrado mejorar. He logrado que la locomotora no haga que me canse. O no tan fácil. Y eso ya es algo. Ya es un paso del largo camino que emprenden tus sueños.

          Supongo que me daba igual ser el más rápido o el resistente de la clase, o uno de los que más. Para mi, lo verdaderamente importante de eso, es que ya superé otra lesión, otro problema, escoyo, obstáculo,... como quiera llamarlo. En el fondo estaba desilusionado porque parecía que nunca volvería a estar bien. Quería que llegase el día en que pudiese volver a jugar "mi fútbol" de nuevo. Y al fin llegó.



Y por eso hoy estoy feliz, feliz al saber que todo se puede solucionar, todo se puede superar.

martes, 1 de enero de 2013

2013.

            

       
Bueno, y después de un año lleno de altibajos, de "Mathews", y también de felicidad, llega el 2013. En realidad nunca quise que llegase, me he dado cuenta de que me parezco más a ti de lo que yo mismo creo, y que poco a poco intento comprender cosas que antes no hacía.

Supongo que hace tiempo que soy yo el que quiero coger ese mando que controla esa maravillosa televisión donde pasa el tiempo a toda ostia, sin esperar por nadie, y darle al botón de "pause" para que todo se detenga. ¿Sabes? Lo creas o no, fui feliz. Feliz de estar contigo y sentirme el chico más afortunado del mundo, quizás no por tener a mi lado a esa chica ideal que todos los chicos tenemos en la cabeza en forma de juguete que nos follamos continuamente. No. No es así. Era y soy feliz por estar al lado de la chica que yo quiero, y para mí, eso fue lo mejor que me ha pasado. Mejor que todos los balones del mundo. Aunque ellos permanezcan siempre.

Ahora soy yo el que tiene miedo y temor, miedo a perderte. Jamás en mi vida pensé que me podría pasar esto, que podría hacer estas cosas que hago, que podría querer así. No sé. Para mí todo esto fue y es diferente. Todo. Desde que nos empezamos a conocer, hasta que me permitas algún día recorrer cada centímetro de tu cuerpo, es diferente contigo. Contigo soy feliz. Y ese es el mejor regalo que me pudieron dar estas navidades, ser feliz a tu lado. Ser feliz acariciándote, besándote, bailando, bromeando... ser felices juntos.

Pero no más recuerdos, no más mirar a lo que pasará, porque lo afrontaremos juntos. Supongo que si ambos queremos, tenemos un bonito presente, tenemos un 2013 que empezamos juntos. Bailando juntos. Y dure lo que dure, quiero que sea genial. Tan genial como aquella noche, imprevista y genial. Porque, no sé lo que piensas tú de ella, o cómo te sentiste ,pero para mí fue maravilloso, fue una clase sin pizarra, sin lápiz, sin papel, sin nada. Nada excepto los sentimientos de dos adolescentes, una linda pareja de lagartos y gigantes.

 
Nunca me arrepetiré de nada, aunque duela más luego, no me arrepentiré de ningún beso, ni de ningún baile, ni de ningún recuerdo. Es más, si es por mi, compraría miles de baúles más donde poder guardar miles de recuerdos, de noches y de besos más juntos. Recuerdos que prometo, que algún día después de que te vayas, volverán a ser un presente maravilloso y eterno.