martes, 18 de diciembre de 2012

Mala suerte, amigo.

Supongo que como en la vida, o en la mia, cuando las cosas empiezan a salir bien, o estás haciéndolo genial, te lo quitan de enfrente. Es como cuando jugamos con un perrito, que le enseñamos el hueso y luego lo escondemos cuando está a punto de cogerlo.

Supongo que es lo que, en fútbol, se hace cuando no se puede con alguien, lo inhabilitan. Y haberme dejado "fuera de combate" por un tiempo, es como tirarle a alguien tierra a la cara. Juego sucio. Y quizás es eso lo que me falta, ¿no? Ser un cabrón. Arruinar los sueños de los otros para anteponer el tuyo. Pues no.

No soy así y nunca lo seré. Dicen que el peor de los infiernos está reservado para los traidores, y yo no soy un traidor. Simplemente lucho por aquello que quiero y por mis sueños. Solo soy un chico ¿entenden? No soy ninguna máquina, no soy Dios, no soy sino Yeray, y simplemente pido que me dejen ser Yeray, que pueda jugar a fútbol sin sufrir de este "cáncer" que parece habitual ya, y que cada vez parece que va a peor.

Bueno, ahora toca recuperarse, ya no vale más la pena lamentarse por un hecho, no tiene caso. Como siempre, intentaré recuperarle días a la rehabilitación para estar listo de nuevo lo antes posible. Y que aunque ahora esté deprimido, hay gente por la que merece la pena no estarlo, y a esa gente solo les puedo regalar una grandísima sonrisa.

                                                                                  
Gracias por arruinarme las navidades, colega, eres un experto.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Reflexiones.

     Alguna que otra noche he estado pensando. Pensando en que hoy, ayer,la semana pasada, mañana, pasado, ... pensando en que son todos estos días los que recordaré siempre, los que siempre estarán en el baúl como un secreto, un secreto de dos. Hace tiempo que acepté que no estarás aquí siempre. Supongo que se trata de una de esas cosas de las que inevitablemente nos acordamos, una de esas cosas que nunca querrás que ocurran. Pero eso es agua pasada.
       Intento vivir como puedo procurando no recordar mucho que algún día no estarás aquí, y en ocasiones lo consigo. Intento aprovechar cada día al máximo en todos lados, nunca se sabe lo cerca que pueden estar las cosas, quizás mañana no estés aquí, pero ¿ y qué? Todo esto ha valido la pena, y sigue valiéndola. Porque "it's not finished yet", y es quizás eso lo que me saca una sonrisa todos los días, saber que al fin y al cabo, esto es lo mejor que me ha pasado en la vida, aceptando con pesimismo que no durará siempre, si, pero aún así mañana me seguiré levantando por la mañana, entraré tarde a todos lados, y estarás ahí.
        Sé de sobra que será un palo duro levantarme un día por la mañana, y que las sonrisas sean apagadas. Pero no puedo ni quiero vivir así. Quiero vivir como un ignorante, cuando ha de llegar, llegará. Sabiendo que jamás existió nadie igual, que nunca encontraré a nadie como tú, y, a tu orgullo o no, nunca querré a nadie así, locamente. Nunca querré a nadie tanto como te quiero  a ti ahora mismo. Y eso es algo que siempre guardaré en mi. Todos los recuerdos estarán aquí dentro, y nadie, ni siquiera Venezuela, me los quitará, de eso estoy seguro. Aquella noche, espero hayan más, nunca se borrará, como mi chica dijo, está escrito con una tinta imborrable, que nunca se borrará del corazón.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Determinación.

A veces superamos los límites de la paciencia sin darnos cuenta.Y cuando lo hacemos ya es tarde. Son esas veces en las que por dentro pensamos " la he cagado". A mi también me pasa. En ocasiones me hace falta esa determinación para distinguir cuándo es el momento de bromear, cuándo es el momento de estar serio, el momento de querer y el de llorar. Sonará a niño chico y a típica frase que nos dicen esos profes odiosos, pero, piensen lo que piensen de mi, es así. En fin, lo siento mucho, no volverá a ocurrir.

jueves, 8 de noviembre de 2012

¿Por qué?

No he podido sacarme de la cabeza los recuerdos de aquella noche. Cuanto más lo pienso, más se me estremece el cuerpo. Esa noche sin duda fue la mejor noche de toda mi vida. Nunca quise que acabase.

Quedan 8 días para que se cumplan tres meses de ella. Y todo ha vuelto a cambiar ¿Por qué? ¿No teníamos derecho a ser felices? ¿ Por qué no siguió todo mejor o igual que aquella noche, por qué se acabó la noche, Yeray?

Durante todo este tiempo he intentado ignorar la realidad. La realidad es que tu te tendrás que ir y que puede que nunca más haya tiempo para nosotros. Pero jamás pensé que fueses a resignarte, que te dieras por vencida.

Es verdad que un día te tendrás que ir, dejarás a todos tus amigos y grandes compañías aquí, me dejarás aquí a mi también, pero hasta ese momento, tú decides lo que hacer. Y no voy a elegir por ti. Esta vez, tendrás que responderte  a ti misma. ¿Quieres pasar lo que sea que te quede aquí junto a mi, quieres que me quede a tu lado?

O por el contrario, ¿Prefieres vivir lo que te quede aquí atormentada, adelantándote a algo que pasará y olvidándote de tu presente, o, simplemente, con otras personas? Yo estaré aquí, en ese sitio en el que estoy cuando nadie más está a tu lado, cuando según me dijiste una vez, me necesitabas. Es tu elección´y la aceptaré aunque sea nefasta.

Y, por cierto, yo nunca he dejado de luchar, nunca he pensado que no tenemos derecho a ser felices, tú y yo. Nunca me resignaré.

viernes, 26 de octubre de 2012

Different.

Y por fin llega el día en que a uno le dan su premio. El día en que, por fin, valoran tu esfuerzo, tu entrega, tu garra, y cada una de las gotas de sudor que entregas para conseguir algo tan complicado, por querer cumplir un sueño.

Hay que hacer una de esas valoraciones que me hago tan a menudo a mi mismo. ¿Qué ha cambiado? Supongo que ya no soy aquel de hace unos años, aquel chico más regordito y más torpe, aquel por el que nadie hubiese dado un duro. Ahora soy otro. He cambiado mi físico. Ya no soy tan torpe, no soy tan "grueso" y tengo algo que antes no tenía: pundonor. Ahora soy capaz de darlo todo por aquello que quiero y me entrego si es necesario. Pasé de ser el hazmereir a ser un chico con una mentalidad ganadora.

Cambié la torpeza por agilidad y la lentitud por una velocidad que según muchos "me define". Y todo eso lo he hecho para conseguir ser futbolista, para ser alguien en este maravilloso deporte. Y mañana empezará todo, mañana, yo, un chico de apenas 16 años, intentará aprovechar la oportunidad que ganó en los campos de fútbol frente a personas mucho mayores que él, y quizás más fuertes. Pero hoy no. Hoy no hay temor, no hay miedo por el rival, lo único que hay es un puño apretado lleno de ganas de demostrar lo que vales, de sacar de dentro lo mejor de ti, y eso, eso es lo único que hace que uno consiga lo que se propone, darlo todo en cada momento.

Para muchos todo esto será una simple tontería, puede que para ti también, algo que solo un pesado como yo escribiría, pero aprendí que cuando se luchan por las cosas que quieres, se pueden conseguir si lo hacemos de verdad, y aunque no es para nada seguro que consiga cumplir mi sueño, porque es muy complicado, lucharé al máximo para lograrlo y daré lo mejor de mi para ello.

sábado, 20 de octubre de 2012

Perrito faldero.

              Es verdad eso de que extrañamos mucho más las cosas y nos damos cuenta de lo que realmente valen cuando ya es tarde, cuando están lejos de nosotros. Es curioso, pero es así. Es otra de las contradicciones del ser humano, la misma que el bipolarismo del crecimiento, cuando somos pequeños queremos ser grandes, y cuando somos grandes, pequeños.

              Creo que sería triste, triste que algún día ya sea tarde. Tarde para valorar a las personas que se encuentran a nuestro alrededor, y decirles cuánto nos importan. Que un día, brille el sol por la mañana, y sea tan dorado que me quede ciego, y que, sin embargo, ya sea tarde. Que lo único que te acompañen sean recuerdos. Sería triste que ese día ya fuese tarde para nosotros.

                Pero hoy no. Hoy no quiero decirte nada, darte prisa. Solo quiero que hagas lo que quieras, que lleves esto a tu manera, o que no lo lleves. He estado "presionándote" todo este tiempo, he sido un auténtico pesado, pero ya basta. No pretendo seguir haciéndolo, ni molestarte con eso más. Sé de sobra que tienes muchas cargas arriba y no tengo la más mínima intención de ser otra más.

                Eres tú las que has decidido, decides y decidirás como irán las cosas, hacia qué lado se inclina la balanza de sentimientos y emociones que pronto hará un año que empezó a llenarse. Yo estaré aquí en todo momento, pero sin presionarte, sin ningún tipo de condición, solo con lo que soy.

                He pensado en todo esto, y no me gustaría que en un futuro, en tu futuro, yo haya sido "el pesado", el que siempre te estuvo presionando para comenzar algo que no ha comenzado. Esta vez tendrás que luchar por lo que quieres, si lo quieres, porque yo no voy a rescatar la "situación" una vez más. Estaré aquí cuando me necesites.

martes, 9 de octubre de 2012

Desahogarse.

Últimamente las cosas no van como me gustaría que fuesen aquí, y con aquí me refiero en mi casa. Si, en este pequeño espacio en el que he vivido desde que nací. Nunca he sido lo que se dice un hijo perfecto, ni siquiera es mi intención serlo, de hecho, siempre me he sentido un poco como lo que se suele llamar "la oveja negra" de la famila, como una pieza de un puzzle que no termina de encajar.

No me gusta vivir en un clima de discusiones, no quiero. No quiero llegar de cualquier sitio, a la hora que sea, y que aquí, que precisamente ustedes, unas de las pocas personas que me conocen bien, me pongan el listón tan alto. Que literalmente me pongan "la pistola en la cabeza". Sé que yo me he buscado todo ese ajetreo, todo ese "estás siempre fuera de casa" típico que me dicen, sé que todo eso es mi responsabilidad y que no tengo derecho a quejarme por eso. Pero simplemente, lo único que quiero es que sean un poco más comprensivos conmigo, que entiendan que después de estudiar, ir a la banda, a fútbol, a catequesis, correr, tocar, estudiar y aguantar y aguantar... También soy humano y no siempre puedo estar de muy buen humor.

Creo que lo que más me fastidia de todo este tema es que sean ustedes los que me hagan eso, que precisamente sean ustedes. Es quizás ese hecho lo que más me enfada, y lo que me hace pensar cosas que no debería. Siento no ser como a ustedes les gustaría, ustedes me enseñaron a ser como soy y eso es lo que he hecho. Siempre he estado orgulloso de ustedes, de mi familia. No me gustaría despertarme de este sueño y tener otros padres y otro hermano. Los que tengo no son perfectos, yo no lo soy, pero es que tampoco quiero que lo sean, son geniales tal y como son.

En definitiva, solo les pido un poco de comprensión, al igual que yo la he tenido con ustedes, nunca leerán esto, pero es mi petición. Necesito un lugar lleno de paz y tranquilidad en mi vida para poder descansar el cerebro de tanta lucha y tanto estrés, y ese lugar siempre ha sido éste, mi casa, y así quiero que sea. Un lugar en el que pueda gritar por dentro para desahogarme y quitarme de encima todas las pequeñas cosas que día a día nos llenan de estrés y nos hacen comportarnos como personas egocéntricas.



 
Lo importante es que a pesar de todas las discusiones, malos entendidos y estrés que cada uno de nosotros acumule, sigamos unidos siempre, como la gran familia que siempre hemos sido.