No te lo vas a creer, pero durante la carrera, mientras veía cómo se colaban los otros, mientras corría con "N." en mi brazo izquierdo, empecé a pensar por qué estoy luchando. Y entonces, como cuando tienes algo en la punta de la lengua y no sabes lo que es, me vino a la cabeza el maravilloso recuerdo de una noche, la maravillosa noche entre el nueve y diez de diciembre de dos mil once, ¿la recuerdas? Si, fue la primera vez en cuatro años en la que pude hablar contigo de verdad, sin rodeos, en la que te conocí. La mejor noche de mi vida.
Quizás estoy siendo demasiado cursi, como de costumbre, pero es que después de ese momento, empecé a repasar todos los momentos, conversaciones, sensaciones, que hemos pasado, juntos. Y, por un momento, solo me dieron ganas de parar, mirar atrás y buscar a la tercera mejor corredora, que si se lo propone hubiera quedado primera, y escaparnos, ¿a dónde? Muy fácil. Al único sitio que quiero ir contigo, y que recordaré porque contigo estuve allí, sobre el muro de un pequeño mirador. Te debo algo, y no soy un moroso. Pienso zanjar esa deuda cuanto antes.
Claro que te ayudaré a superar tus miedos, ¿acaso lo dudaste aunque sea una vez?<3.

No hay comentarios:
Publicar un comentario