jueves, 14 de junio de 2012

Y quizás,

extraño demasiado, más de lo que creía, levantarme temprano los sábados e ir como un misíl lleno de adrenalina a jugar,  ilusionado como un niño con un juguete nuevo, sentir tanta felicidad rodeado de personas como yo, y estar más arriba del Everest cuando marco gol.

No hay comentarios:

Publicar un comentario