extraño demasiado, más de lo que creía, levantarme temprano los sábados e ir como un misíl lleno de adrenalina a jugar, ilusionado como un niño con un juguete nuevo, sentir tanta felicidad rodeado de personas como yo, y estar más arriba del Everest cuando marco gol.
No hay comentarios:
Publicar un comentario