Ha pasado un año. Un año desde que comenzamos 2013 como nunca lo habíamos hecho. Ahora mientras todos están de fiesta, bailando con su chica, o intentando encontrarla, yo estoy aquí, despierto. Despierto mientras todo el barrio duerme. Empiezo el año solo. Trato de felicitar a todos mis "amigos" por este nuevo año pero ninguno está detrás del teléfono. Nadie responde mis felicitaciones, nadie me llama. Me hubiese gustado equivocarme cuando dije que estaba solo. Pero hoy no. No quiero "aguarle" la fiesta a nadie. Tengo lo que me merezco, lo que merecen los que no saben ser felices. No soy ni la mitad de duro que creía ser. Me gustaría decir que he superado todo, que soy un campeón y que nada me afecta. Pero no es así. No he conseguido superar nada, estoy estancado en mi mismo. No soy capaz de levantar la cabeza por un instante, y mientras, granito a granito mi castillo de arena se reduce a nada. Sin embargo, no pienso hacer nada para detenerlo, he intentado conquistar mi felicidad, mi vida, de todas las maneras, con toda mi alma. Y lo único que he conseguido ha sido alejarla aún más. Esta vez esperaré a que la vida me conquiste a mi, y si no lo hace, no pasará nada, ya no puede pasar nada más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario