domingo, 12 de febrero de 2012

Fiesta.

Comenius. Comenius. Puto comenius. Todos decíamos lo mismo, pero al final, si , creo que valió la pena tanto esfuerzo. Una vez más, me demostré que puedo relacionarme bastante bien con gente que no haba mi idioma, que no son de mi país. Creo que después de tanto esfuerzo, la semana la vives de otra manera, como si con ella, soltaras todo el esfuerzo de golpe que parecía atormentarte en tu cabeza, y disfrutarlas, algunos de una forma y otros de otra. Si se porqué, decidí que quería pasarla contigo, como tú dices, me encantó pasar las 24 horas del día contigo, fue como vivir contigo, lástima que no "durmiéramos" juntos también.
Y llegó el viernes. Un día repleto de emociones. La primera, creo que fue la indiferencia por mi parte a la fiesta, creo que la subestimé, al final, todo fue mucho mejor de lo que me esperaba, pero no tan bien como deseaba. Desilusión, al despedirme, quieras o no, coegs cariño a estas personas que conviven contigo durante una semana y, de un momento a otro, se van, tienes que despedirlas, las despedidas son muy dolorosas, no me gustan, con ello quiero decir, que no te vayas nunca de mi lado, sería como una despedida, muuuy doloroso.
Y la tercera cosa, que se merece un párrafo, es un momento dulce, al menos para mi, un momento en el que solo estábamos tú y yo, NUESTRO momento. Para mi, fue una de las cosas más encantadoras que he hecho en mi vida, lástima que me llamaran para despedirme de los chicos, porque para mi, era todo perfecto, tú estabas preciosa y guapísima como siempre, yo, juraría que me brillaban los ojos, simplemente porque me temblaba el corazón, era el momento perfecto, donde, si no nos hubieran interrumpido, te hubiera besado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario