sábado, 4 de febrero de 2012

Un sueño.

Son las 18:00, el sol imperial te alumbra la cara, tu pelo ahora es dorado, estamos los dos juntos en algún lugar donde solo se ve el mar, donde todo es tranquilo y el ruido se llama olas. Hay una moto detrás nuestro, miro nuestras caras, somos mayores, debemos tener veinte años, no te has ido a las fuerzas armadas, de repente, noto tu cuerpo más y más cerca, tu cara y la mia están casi juntas, nos besamos, no paramos de besarnos, tus labios y los mios juntos, tengo una sensación de satisfacción dentro de mi, somos novios, a lo lejos viene un niño pequeño caminando, lo vemos, dejamos de besarnos, lo lamento, lo coges en brazos, lo mimas, no entiendo nada, y de un momento a otro, como un eco suena la palabra "mamá", es nuestro hijo, tiene tus ojos, los cachetes rojos, el pelo negro, se llama José.
Ahora son las 8.00 de la mañana, abro los ojos, he tenido un sueño maravilloso, por alguna razón miré a mi derecha buscándote a mi lado, si, era un sueño. Mis pies con fiebre tocan el helado suelo y todos los huesos se han unido para convertirme en una especie de iceberg en mi interior, sigo, me visto, me voy, esta vez a otro sueño, voy a jugar a fútbol.

No hay comentarios:

Publicar un comentario