
Mi madre me dice" No vayas a entrenar" como si me quisiera decir algo, como si prediciera el futuro y yo, una vez más, no le hize caso. Lo mismo pasó con mi mejor amigo José. Y al final solo un resultado, ambos, lesionados, lesionados y cojos. Me acuerdo de que algo pasó muy rápido, y cuando me di cuenta, estaba en el suelo retorcido de dolor, y alrededor mio, caras curiosas con ojos que expresaban dolor, asco, lástima. Un mal recuerdo de hoy, pero no pasa nada, tengo voluntad, mucha voluntad, y me pondré serio para recuperarme para entrenar a tope este jueves, y para ganar el sábado, y digo ganar, porque es lo que mi equipo sabe hacer, siempre que seamos un equipo y no 8 jugadores. Solo la unión y compenetración de cada uno de nosotros, hará de este equipo algo que todos conozcan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario