viernes, 30 de marzo de 2012

Desde lo más profundo.


Me da miedo decir esto, me aterra decirlo, pero es la verdad, y yo soy sincero. He estado esta semana muy nervioso, despistado, ancioso, ido. Y es que mi vida sin ti es una mierda, ahora que estoy acostumbrado y hecho a ti, se me hace rarísimo vivir sin ti. Si, no puedo vivir sin ti, se acabó las contradicciones que mi cabeza no para de pensar, al fin lo admito de verdad, definitivamente, te necesito para vivir. He tenido ganas de decírtelo, pero en vista de que no es probable que te vea, te lo diré por aquí. No he parado de pensar en ti, todos lo saben, todos lo notaron, Yeray no era el mismo, ni siquiera jugando a fútbol era el mismo, y era verdad, mi cuerpo te quiere, yo te quiero.
No hay nada más que decir, aunque creas que no, hoy estoy contento, aunque sea de refilón, te he vuelto a ver, y ya extrañaba ese pequeñito infarto que me daba cuando te veía o me hablabas, sigues siendo igual de preciosa, Madrid no te ha cambiado, sigues siendo la envidía de mi corazón. Solo quiero oir tu voz, dulce y delicada, y abrazarte, como alguna vez me has dicho, "abrázame fuerte, pero no te pases", y si, quiero besarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario