sábado, 10 de marzo de 2012

No es fácil,

cuando empiezas de cero, cuando nadie confía en ti, cuando tu sueño está en juego. Pero a pesar de eso, tengo más ganas que todos por mejorar y superarme, y aquí estoy, marcando goles que les dan victorias a los "intocables", dejando atrás a todos esos que se reían de mi, ahora es cuando quiero que me digan que no servía, ahora esos son los primeros que en las gradas aplauden los goles que yo meto, y no es gracias a ellos. No soy rencoroso, no me gusta serlo, pero necesitaba quitarme ese peso de encima, necesitaba callar bocas que creí haber cerrado y olvidarme de todo para jugar al fútbol, no a boxeo. Ya no sé qué más quieren de mi, qué más quieren que haga para que se fijen en el nuevo chico que desde que llegó revolucionó absolutamente todo. ¿Qué quieren? Les doy goles, provoco tarjetas, defiendo con más intensidad y ganas que ningún otro, pero no, no es suficiente, tienes que ser Messi para que empiecen a preguntar por ti, gano partidos con una categoría superior a la mia, regateo a todos los rivales que se ponen por delante, pero no es suficiente. Pero no se preocupen, tengo paciencia, es mi primer año y aún no se ha acabado, hay tiempo para todo, y mientras, sigo con mi entrenamiento,del mismo modo que lo hacía cuando era un niño de tres años, acompañado de una pelota,pero esta vez cada vez más fuerte, cada vez mejor. Y cuando estés cansado, agotado, cuando no puedas más, piensa que puede ser el mejor momento para volver a empezar el entrenamiento, de nuevo, sin pausas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario