lunes, 26 de enero de 2015
miércoles, 24 de diciembre de 2014
Adiós.
Si, adiós. Adiós a ti, 2014. Eres y serás un año que no olvidaré jamás. ¿Por qué? Muy simple: Natasha regresó. Y no digo lo típico de "regreso por su amor" o "regreso para quedarse", porque no es así. En el fondo, sé que tu hogar puede que no esté en Venezuela, pero tampoco lo está aquí. Tú, a diferencia de mi, eres un alma libre, una chica que, con o sin rumbo, no tiene sus raíces aquí, ni en ningún lado. No tienes por qué tenerlas. Yo, sin embargo, a pesar de que seguramente mi trabajo no será estar precisamente en tierra, siempre he sentido que mi sitio está donde estoy: aquí. De alguna manera siempre he estado ligado y he pertenecido a esta pequeña isla y cada vez que estoy lejos de ella, quiero regresar.
Pero sea como sea y dure lo que dure el hecho de que estemos juntos en el mismo sitio, estás aquí a mi lado, y me encanta. Ahora toca estudiar y centrarte (nos) en eso. Al fin y al cabo, ese es el objetivo por el que estás aquí. Te deseo una feliz Navidad, disfruta te tus fiestas favoritas, aunque sé que dirás "si, con todo lo que tengo que hacer, con este estrés, con todos los exámenes,...", disfruta de tu fiesta favorita en la medida de lo posible, Natasha. Te aseguro que aunque no es la más "pastelosa", si que será la felicitación más sincera y dulce que te podrán dar estas Navidades:
Desde el fondo de mi alma: Te deseo con mucho amor unas Felices Navidades y un Próspero año nuevo, Carolina <3 nbsp="" p="">3>
Pero sea como sea y dure lo que dure el hecho de que estemos juntos en el mismo sitio, estás aquí a mi lado, y me encanta. Ahora toca estudiar y centrarte (nos) en eso. Al fin y al cabo, ese es el objetivo por el que estás aquí. Te deseo una feliz Navidad, disfruta te tus fiestas favoritas, aunque sé que dirás "si, con todo lo que tengo que hacer, con este estrés, con todos los exámenes,...", disfruta de tu fiesta favorita en la medida de lo posible, Natasha. Te aseguro que aunque no es la más "pastelosa", si que será la felicitación más sincera y dulce que te podrán dar estas Navidades:
Desde el fondo de mi alma: Te deseo con mucho amor unas Felices Navidades y un Próspero año nuevo, Carolina <3 nbsp="" p="">3>
domingo, 1 de junio de 2014
No next time.
Es ahí, cuando empiezas a entender sus problemas, a solucionarlos. Cuando empiezas a conocerla, a comprenderla, a ponerte en su piel. Cuando no la ves, cuando confías en ella, cuando no le van bien las cosas. Cuando empiezas a saber sus cosas más íntimas, cuando ella sabe las tuyas, cuando se cuentan todo, to-do (Síndrome Lolístico). Cuando hablan de cualquier tontería, y, sobre todo, cuando no hablan, cuando entiendes algunos silencios y rompes otros, cuando los días se convierten en monotonía, o cuando se hace de cada uno una sorpresa. Cuando tenemos cara de zombie o cuando nos vestimos de gala. Cuando es imposible parar de reirse o inevitable llorar. Ahí, cuando todo marcha bien, es cuando quiero empezar a disfrutar de mi vida de una vez por todas, y junto conmigo, tú, nos merecemos disfrutar esta vez.
miércoles, 2 de abril de 2014
.
Qué fácil es huir. Qué fácil es decir "no". Qué fácil es darse por vencido. Buscar mil y una excusas. Evitar. Pero ¿qué difícil es aguantar ahí, verdad? Qué difícil es controlar cada una de las facetas de tu vida para poder ser feliz, aguantar palabras que no quieres escuchar, platos que no has roto, ser comprensivo cuando nadie lo es. Qué difícil es resistir.Qué difícil es estar ahí siempre, intentar entender. Qué difícil es esperar, sobretodo cuando no sabes a lo que esperas.
martes, 1 de abril de 2014
It can't be true.
Los caminos se separan, un futuro prometedor y tentador, temores que resurgen de lo más oscuro, y el túnel no se termina. El túnel no se termina. No se acaba. Boom. Mi cabeza lo sabe y mi corazón entristece, la predicción en mis sueños se hace realidad poco a poco en el mundo de mi arco iris, las piezas empiezan a encajar, todas y cada una de ellas coinciden, y como en cenicienta, el tacón no me corresponde a mi.

martes, 11 de febrero de 2014
He regresado.
En mi cama, abrigado, pienso por un momento en todas las cosas que me han ocurrido en un día que, a pesar de que no ha sido el mejor, me ha servido de más de lo que pensaba.
Porque, es así. Hoy, por el primer momento en mi vida, me alegré un poco de analizar todo lo que me rodea, lo que hago, y lo "que me hacen". Quizás porque me guste lo que estoy analizando. Hace apenas unas semanas, pasaba por la calle ignorando todas las parejas que estaban tan unidas, tan entrelazadas, tan felices, todas esas que me hacían recordarte en cualquier momento del día, quizás en los más inoportunos. Ahora, quizás más cerca que nunca, sé algo de lo que estoy orgulloso: somos una pareja, pero una normal. Al menos, no como las de ahora. Las de ahora solo se quieren para cuando las cosas están súper bien o simplemente te quieren por quien eres o por lo que aparentas, no por quien está tras todas esas fachadas. Si algo considero, a pesar de que sea uno de los seres más repugnantes del mundo, es que estás enamorada de mi por el chico que solo tú pareces conocer, si, ese con más complejos de los que creías, con más miedos de los que aparenta, ya ves que no eres la única caja de sorpresas, ¿eh? Nosotros somos distintos. Me complace decir que somos más que, no sé con qué palabra definir, porque la palabra "pre-novia" no me termina de convencer, digamos más que 2 "extraños en la noche". No, Natasha, yo ya lo era antes, pero tú cada día más te conviertes en mi confidente, en eso que llamabas "pilar", con el respeto a todas las mujeres "Pilar" del mundo, porque la mía se llama Caroline. Y eso es bonito, muy bonito. Bonito para mi, para aquel romanticón que decías extrañar hace un par de días.

¿Podrás resistirte cuando me veas con corbata? "Estaremos en un "espacio público"".
sábado, 1 de febrero de 2014
18.
Son las 12 de la noche del 2 de Febrero de 2014. Estoy despierto. Si, despierto como casi tantas noches atrás durante estos últimos meses. Pero con la diferencia de que estoy despierto y feliz. Hoy cumple años la niña de mis sueños, Caroline. Cumples años y, a pesar de que nunca es la misma cifra, esta quizás es especial: 18 años.
La de cosas que te tienen que pasar por la cabeza a mil por hora cuando piensas eso. Me jugaría un brazo, la pierna no porque quiero jugar a fútbol, a que en el fondo de todo te da miedo. Si, te dan miedo las responsabilidades. O al menos eso creo. Te da miedo fallar. Fracasar. Con los 18 te llegan en un paquete conjunto muchas cosas, entre ellas, tu futuro. Si, esa pregunta que siempre evitas con tanta facilidad, esa que te hacemos todos y que ni siquiera tú te has podido contestar: ¿Qué quieres ser de mayor, Natasha?
Pum. Se derrumba una casa de inseguridades y miedos en tu interior. Una casa en la que Yeray intenta disfrazarse de pilar a menudo para intentar no solo guiarte, sino comprenderte. Eres una chica difícil, ¿lo sabes? O, ¿debería decir mujer? No sé, me considero una especie de padre-raro que a pesar de que crezcas te sigue viendo como una niña a la que hay que cuidarla y mimarla hasta el fin.
Al menos no todo es tan difícil. Tenemos las matrices. Y junto con las matrices me viene al cuerpo la inmensa alegría que me da pensar que realmente has cambiado desde aquel 9/10/11(no quiero debates por las fechas) de Diciembre de 2011. Si, estás aquí. No nos olvidemos de eso. Es un detalle importante. Muy importante. Estás aquí sin tu familia, viviendo en casa de tu mejor amiga y lejos de tus parientes. Y eso, eso amiga mía pesimista que se pone por los suelos a la mínima oportunidad, solo significa una cosa: tomaste una de las decisiones más importantes y difíciles de toda tu vida. Y eso significa muchas cosas, muchas como que poco a poco los "como tu quieras" se pueden ir cambiando en la chica llamada Natasha que no es tan tímida, que no tiene tanto miedo, que deja huella.
Envolviendo las velas de los 18 años, viene otro de los temores de la señorita Martín: su extraña relación con Yeray. Porque claro, hasta el momento todo ha ocurrido a escondidas, sin tomar muchas responsabilidades o sin, como dirías, "hacerlo oficial"; pero es que Yeray me mete más presión, quiere que ponga de mi parte, que equilibre la balanza, de la que estoy harta de oirlo hablar. Por si fuese poco, me hace sentir mal en su casa, me rapta de mi propio hogar y habla de mi culo a todas horas como si le perteneciese o algo, no sé qué se cree.

A pesar de todo, se me paraliza el corazón con la idea de que tarde o temprano tendré que afrontarlo. No sé si seré capaz de dar ese paso. Es mi primera vez, no te enteras, ¿Yeray? Esto es muy difícil para mi, ten compasión. Pero, ¿y si lo decepciono? ¿si se cansa de mi? "Lloro".
Y es ahí en ese momento donde me robé tu mando maravilloso y le di a "stop" por un instante. Ahí donde me doy cuenta de que realmente tienes razón, de todas las veces en las que te pongo entre la espada y la pared. Ahí donde el chico que según alguna rusa canina se ha convertido en Hulk, levanta la casa en la que hacía de pilar y viene a decirte que todo estará bien. A seguir siendo ese apoyo incondicional del que me hablaste una vez, o al menos, a intentarlo como mejor pueda.
Estaré siempre a tu lado. Siempre. Siempre que me quieras, ahí estaré. Quiero que poco a poco sigas cambiando, dejes de ser tan tímida, y te pongas unos tenis con los que puedas dejar una huella más profunda en los demás (Chiste mu' malo). Pero poco a poco. Estaré siempre que me necesites.
Disfruta de estos 18 años al máximo, te haces mayor y me encanta poder compartir eso a tu lado, porque yo también me hago mayor. Muchas felicidades, Caroline. Te lo desea el chico que algún día se casará contigo, y no te lo juro porque yo soy de prometer.

Felices 18, de todo corazón.
jueves, 9 de enero de 2014
Lost in time.
No me gusta que la noticia haya alcanzado tanto eco. Ya casi todos saben que vendrás, o que al menos, es una opción. Las palabras del director alteraron a todos, a mi el primero. Él, imprudente, se lanza al vacío a decir cosas que ni siquiera son verdad, haciendo ilusiones y confundiendo a todos los que realmente estamos en "tu persecución". Son demasiadas emociones que controlar, demasiadas preguntas incómodas que responder, y el mismo sitio vacío al lado de tus dos amigas, quizás lo único que no ha cambiado.

Te sigo esperando.
martes, 31 de diciembre de 2013
2014.
Ha pasado un año. Un año desde que comenzamos 2013 como nunca lo habíamos hecho. Ahora mientras todos están de fiesta, bailando con su chica, o intentando encontrarla, yo estoy aquí, despierto. Despierto mientras todo el barrio duerme. Empiezo el año solo. Trato de felicitar a todos mis "amigos" por este nuevo año pero ninguno está detrás del teléfono. Nadie responde mis felicitaciones, nadie me llama. Me hubiese gustado equivocarme cuando dije que estaba solo. Pero hoy no. No quiero "aguarle" la fiesta a nadie. Tengo lo que me merezco, lo que merecen los que no saben ser felices. No soy ni la mitad de duro que creía ser. Me gustaría decir que he superado todo, que soy un campeón y que nada me afecta. Pero no es así. No he conseguido superar nada, estoy estancado en mi mismo. No soy capaz de levantar la cabeza por un instante, y mientras, granito a granito mi castillo de arena se reduce a nada. Sin embargo, no pienso hacer nada para detenerlo, he intentado conquistar mi felicidad, mi vida, de todas las maneras, con toda mi alma. Y lo único que he conseguido ha sido alejarla aún más. Esta vez esperaré a que la vida me conquiste a mi, y si no lo hace, no pasará nada, ya no puede pasar nada más.
viernes, 27 de diciembre de 2013
Soldadito de plomo.
¿Y si es verdad? ¿Y si realmente vuelves, si realmente volvieses para quedarte en 2014? Desde luego, sería la mejor noticia que me han dado en toda mi vida. Porque desde que me lo empezaste a decir, desde que un rayo de luz entró asustadizo por mi oscuridad, una voz dentro me dice que no me haga ilusiones. Quizás sea esa voz a la que algunos llaman "experiencia", esa que se basa en lo que te ha ocurrido. Sinceramente, no me quiero llevar otro "chasco". Me encantaría pensar que estarás aquí en breve, y que todo volverá a ser como antes, o mejor quizás. Que volveré a ser el chico detallista y enamoradizo que era, pero no me quiero llevar más golpes. Voy con "pies de plomo", no quiero apresurarme a propagar la noticia, ni siquiera quiero creérmela. Sé que si en algún momento las cosas se tuercen y por cualquier circunstancia no puedes volver, romperían mis ilusiones por completo, sería como un jarro de agua fría. Por eso, prefiero sorprenderme, antes que desilusionarme. Nunca mejor dicho, quiero "dejarme sorprender". Aún así, hay un atisbo de esperanza en mi sonrisa, una chispa en mis ojos, algo que ha cambiado a mejor por primera vez desde hace mucho tiempo.

Te estoy esperando.
jueves, 12 de diciembre de 2013
Lost.
Deambulo de un lado para otro. Entro. Salgo. Entro. Salgo. Mi vida se ha convertido en un reloj aburrido que tiene sus planes hechos y planificados. Me encuentro en sitios, como en la banda, donde nadie me quiere por lo que soy, donde, como en la banda, ni siquiera saben quién soy. Donde solo soy un clarinete, uno más, un robot, una máquina de música que no tiene corazón. Allí no le importo a nadie. No consigo encontrar mi lugar en ningún lado, no solo ahí. Llego a mi casa. No hay nadie.Un silencio absoluto, infernal. El silencio de los perdedores. De los que no son felices. De los que están siempre solos.
domingo, 8 de diciembre de 2013
Feliz aniversario, preciosa.
Prácticamente dos años. Dos años desde aquella noche maravillosa, desde aquellas ingenuas palabras que nunca pensaron en qué depararía todo. Porque han pasado muchas cosas, buenas y malas, desde entonces. Sin embargo, cómo ha cambiado todo, ¿eh?
Me gustaría que todo volviese a ser como antes. Que la oscuridad que nos envuelva no sea la que nos ha deparado este destino. Que el Sol nos alumbre con fuerza, que nos durmamos juntos, como deberíamos estar siempre.
Sin embargo no es así. Ahora me invade la oscuridad del silencio, de la tristeza, de la soledad. Me alumbran las luces de un árbol de navidad que intenta alegrarme la cara sin conseguirlo. Ahora no vale siquiera la pena tener miedo a mirarme a los ojos, porque están rotos. Rotos de buscar en la penumbra una mano conocida por todo mi cuerpo que le de algo de calor en estas noches tan frías y duras.
Pero quizás no sea tan diferente. Al fin y al cabo sigues siendo esa niña con ilusiones de la que me enamoré. Esa tan guapa que daban ganas de besar y besar hasta el fin de los segundos de los minutos de las horas de cada noche que pasamos juntos. Esa niña que le daba sentido a mi vida, que hacía de mi el mejor. Quizás no esté todo tan perdido.

I miss u', Caroline.
Me gustaría que todo volviese a ser como antes. Que la oscuridad que nos envuelva no sea la que nos ha deparado este destino. Que el Sol nos alumbre con fuerza, que nos durmamos juntos, como deberíamos estar siempre.
Sin embargo no es así. Ahora me invade la oscuridad del silencio, de la tristeza, de la soledad. Me alumbran las luces de un árbol de navidad que intenta alegrarme la cara sin conseguirlo. Ahora no vale siquiera la pena tener miedo a mirarme a los ojos, porque están rotos. Rotos de buscar en la penumbra una mano conocida por todo mi cuerpo que le de algo de calor en estas noches tan frías y duras.
Pero quizás no sea tan diferente. Al fin y al cabo sigues siendo esa niña con ilusiones de la que me enamoré. Esa tan guapa que daban ganas de besar y besar hasta el fin de los segundos de los minutos de las horas de cada noche que pasamos juntos. Esa niña que le daba sentido a mi vida, que hacía de mi el mejor. Quizás no esté todo tan perdido.

I miss u', Caroline.
sábado, 7 de diciembre de 2013
Amargo.
Las horas pasan a través del cristal de la ventana, de ese en el que me escondo hoy, como cualquier otro fin de semana. El tiempo pasa y pasa silenciosamente, casi tanto como las lágrimas. Porque las lágrimas no hacen ruido, no molestan, no estorban, simplemente, caen. Caen lentamente, sin prisa, dejando tras de sí un camino húmedo en mis mejillas.
Todo es demasiado frío en mi. Demasiado. Mis palabras, mis gestos, mi humor. Soy otra persona amargada. Otra persona que no puede ser feliz. No quedan muchos rastros de aquel Yeray que amaba su vida a tu lado, de ese que podía sacarte una sonrisa con cualquier tontería. Estoy más solo que nunca. Y peor aún, silencio.
Es terrible tener la sensación de estar absolutamente solo y en silencio. Porque aquí no se oye nada, mi casa está sumida en tinieblas, solo estoy yo adentro, y seguirá así. No pienso levantarme a abrir la puerta si suena el timbre porque no serás tú, no sé cómo interrumpir este silencio tan grande que día a día me invade por dentro.
Todo es demasiado frío en mi. Demasiado. Mis palabras, mis gestos, mi humor. Soy otra persona amargada. Otra persona que no puede ser feliz. No quedan muchos rastros de aquel Yeray que amaba su vida a tu lado, de ese que podía sacarte una sonrisa con cualquier tontería. Estoy más solo que nunca. Y peor aún, silencio.
Es terrible tener la sensación de estar absolutamente solo y en silencio. Porque aquí no se oye nada, mi casa está sumida en tinieblas, solo estoy yo adentro, y seguirá así. No pienso levantarme a abrir la puerta si suena el timbre porque no serás tú, no sé cómo interrumpir este silencio tan grande que día a día me invade por dentro.
sábado, 23 de noviembre de 2013
Y por un momento,
tan solo por un momento, me gustaría desaparecer. No existir. No estar aquí. No estar en ningún lado. No ser Yeray. Ser simplemente alguien que mira desde afuera, sin participar, sin sufrir, sin sentir. Porque, es así como me siento, o mejor dicho, como no me siento. Soy, sin duda alguna, el Yeray más frío que he visto en mi vida, uno al que no le importa nada. Siento como si me hubiesen apuñalado y me estuviese desangrando poco a poco, como si alguien tuviese mi muñequito budú y me estuviese llenando de agujas hasta verme en lo más bajo en lo que puedo convertirme. Soy un fantasma que vagabundea por ahí cabizbajo, infeliz, frío. Soy una sombra demasiado oscura para llegar a ver la luz. Soy un fantasma triste, muy triste.
lunes, 18 de noviembre de 2013
Y
mientras todos siguen su curso, mientras todos siguen su vida con normalidad, yo soy una flor marchita en la tumba de un recuerdo.
miércoles, 25 de septiembre de 2013
Let me sing for you.
Buscamos una frase perfecta, una canción o un personaje que se asemeje con nosotros, con el que nos representamos, o incluso la melodía y las letras que describen a la perfección cómo nos sentimos en cada momento. Sin embargo, la mejor canción es la que está compuesta por sueños y sentimientos bonitos y maravillosos, por ilusiones y razones por las que vivir y seguir adelante. Y esa canción, cuando miremos esta etapa de allá arriba, de la parte más asquerosa y repugnante de ser adultos, nos recordará todo lo que fuimos, y porqué somos como somos.
lunes, 29 de abril de 2013
Y así es.
Nos pasamos toda nuestra vida buscando ese algo que nos cambie la vida, esa chispa que nos hace falta para ser felices; y cuando nos damos cuenta de que aquello que buscamos ha estado al lado nuestro todo este tiempo, piensas que has malgastado algo que no recuperarás nunca más: un tiempo que vale su peso en oro.
sábado, 9 de marzo de 2013
sábado, 23 de febrero de 2013
Impotencia.
Porque es así como me siento en estas situaciones. Me siento impotente, inútil. Porque,¿qué puedo hacer yo para evitar eso? Nada. La muerte es algo inevitable nos guste o no. Me hubiese gustado cambiar las cosas para que no se te borre esa hermosa sonrisa de tu, redundancia aquí mismo, hermosa cara. Pero una vez me dijiste que siempre no se podría estar bien.
Una vez alguien me escribió en una humilde nota: "Eres una de las personas de las que estoy recibiendo el apoyo que necesito". Leída el 10 de diciembre de 2011 nada más llegar a casa de una escuela donde pasé la noche. Esa nota ha viajado conmigo siempre junto a mi cartera. Siempre he querido cumplir esa nota. Siempre he querido apoyarte en todo, me siento mal, horriblemente mal si no lo hago. En el fondo no sé cómo explicarlo, pero es así. Es como si quisiese crear una burbuja protectora llamada Yeray que llenase tu vida de alegría y felicidad que no salgan nunca y a su vez no dejase entrar a nuestros enemigos tristeza, destino y separación.
Si bien odio que me vean llorar o algo, hay algo que odio muchísimo más: que llores tú. Es como partirme el alma en dos. Me derrito por dentro cuando te veo así y me dan ganas de matar a lo que sea que te hizo eso. Sonará a sádico todo esto. No lo niego después de oir algo como "Chocolaaaaate" de algún que otro lagartito en plan soy un goloso/a. Pero yo, lo llamaré tarea, porque es mi tarea, ¿acaso los ángeles de la guarda no nos protegen y cuidan siempre?

El abrazo más grande del mundo directo de mi habitación.
Una vez alguien me escribió en una humilde nota: "Eres una de las personas de las que estoy recibiendo el apoyo que necesito". Leída el 10 de diciembre de 2011 nada más llegar a casa de una escuela donde pasé la noche. Esa nota ha viajado conmigo siempre junto a mi cartera. Siempre he querido cumplir esa nota. Siempre he querido apoyarte en todo, me siento mal, horriblemente mal si no lo hago. En el fondo no sé cómo explicarlo, pero es así. Es como si quisiese crear una burbuja protectora llamada Yeray que llenase tu vida de alegría y felicidad que no salgan nunca y a su vez no dejase entrar a nuestros enemigos tristeza, destino y separación.
Si bien odio que me vean llorar o algo, hay algo que odio muchísimo más: que llores tú. Es como partirme el alma en dos. Me derrito por dentro cuando te veo así y me dan ganas de matar a lo que sea que te hizo eso. Sonará a sádico todo esto. No lo niego después de oir algo como "Chocolaaaaate" de algún que otro lagartito en plan soy un goloso/a. Pero yo, lo llamaré tarea, porque es mi tarea, ¿acaso los ángeles de la guarda no nos protegen y cuidan siempre?

El abrazo más grande del mundo directo de mi habitación.
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